Habitación propia

Decálogo para la buena crianza II

Un niño respetado, respetará y se hará respetar. Un niño escuchado, escuchará y se hará escuchar. Un niño amado incondicionalmente habrá aprendido a amar.

Yvonne Laborda

La semana pasada te hablé del primer punto del Decálogo (puedes verlo aquí): amar incondicionalmente, quizá el más importante de todos. Hoy te voy a hablar de los siguientes tres y, uff, también son muy muy importantes.

2. respeta

Respeto no significa temor y sumisa reverencia; denota, de acuerdo con la raíz de la palabra (respicere: mirar), la capacidad de ver a una persona tal cual es, tener conciencia de su individualidad única. Respetar significa preocuparse por que la otra persona crezca y se desarrolle tal como es. De ese modo, el respeto implica la ausencia de explotación.

Erich Fromm

¡Qué punto tan importante! Respetar no solo a l@s niñ@s, sino a todo ser vivo, a todas las personas y también a los animales. Esto nos resulta difícil, porque ya desde bien pequeñ@s se nos ha tratado inadecuadamente. A l@s niñ@s no se les respeta nada, esa es la tónica general, aunque hay excepciones.

Respetar las necesidades de l@s niñ@s, su espacio, su intimidad, sus cosas. ¿Cuántas veces hemos arrancado de su mano un juguete para enseñarle a compartir? ¿Cuántas veces hemos invadido su espacio sin pedir permiso? ¿Cuántas veces hemos contado cosas de su intimidad porque nos hacía gracia? ¿Cuántas veces hemos perdido la paciencia y les hemos gritado, insultado, hablado de forma irrespetuosa?

Si queremos que nuestr@s hij@s sean respetuosos, tenemos que tratarles de forma respetuosa. Empezar a mirarlos como personas, individuos iguales a nosotr@s y empezar a preguntarnos cómo le sentaría a nuestra pareja, a un amig@ o a nuestr@ vecin@, tratarle de la misma manera en que tratamos a nuestr@s hij@s… Trata a tu hij@ como te gustaría que te tratasen a ti, como tratarías a un adulto cualquiera.

3. escucha

Uff, cómo nos cuesta escuchar… porque lo primero es educar; lo primero es hacerle saber lo que tiene que hacer o, en el mejor de los casos, por qué lo tiene que hacer; porque estamos cansad@s, preocupad@s, alterad@s, distraid@s, sin energía. Nos cuesta escuchar, a nuestr@s hij@s y al resto del mundo, porque para escuchar hay que tener energía, hay que frenar, hay que deshacerse de los miedos, las inseguridades, hay que tener tiempo y disponibilidad… Pero nuestr@s hij@s necesitan que l@s escuchen, que l@s miren, que les atiendan, necesitan sentir que la relación con mamá o papá no se basa siempre en el adoctrinamiento o la educación, sino en el estar, en la charla sencilla. Necesitan dejar de ser invisibles. Para ello has de parar, hacerte consciente, escuchar lo que dice sin tener que dar necesariamente una respuesta, pero validando con una palabra de asentimiento o con una mano en el brazo. Y olvídate de tener que dar siempre consejos, lecciones, avisos. Mírale a los ojos y escucha sin más.

4. empatiza y valida sus emociones

¡Qué importante este punto! ¡Qué importante sentirse comprendidos! Sentir que no están solos. Dejar a un lado las luchas: «¡Vámonos ahora mismo del parque!». No tratar de reprimir sus emociones: «Venga, no te enfades, no llores, déjalo ya». Tratar de ver y comprender sus necesidades, no solo las tuyas: «Vámonos ya que tengo cosas que hacer». En lugar de todo esto: empatiza, comprende, valida, nombra, negocia. Es decir: «Estás enfadado, ¿verdad? Es que es un fastidio irse ahora del parque que te lo estás pasando tan bien. Lo siento mucho. Tenemos que hacer cosas en casa y ya es hora de recogerse si no queremos acostarnos a las mil. Venga, cinco minutos más y nos vamos».

Al empatizar y validar al niño o la niña, no se sienten tan sol@s y se sienten comprendid@s. Nombrar sus sentimientos es, por una parte, aceptarlos y por tanto aceptarl@s a ell@s, incondicionalmente, y por otra parte es un gran trabajo para que aprendan a comprenderse, a estar en contacto con ell@s mism@s y que les sea más fácil gestionar sus emociones. Al negociar con ell@s, tienes en cuenta sus necesidades y buscas una solución que complazca a tod@s y no solo a ti mism@.

El próximo día continuaré con los tres siguientes puntos: Mira, acaricia, abraza; ten en cuenta su opinión; y regala tu tiempo y tu presencia.

¡Feliz semana!

Foto: Myriams Fotos (Pixabay)


2 Comments

  1. Teri Vera

    12 abril, 2019 at 7:12 pm

    Estupenda entrada que no admite comentario. Gracias, guapa.

    1. Mahandeep Kaur

      13 abril, 2019 at 6:17 am

      Gracias a ti, Teri!!

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